La llave que abre un millón de puertas

Hace 18 años cuando llegué de Perú a San Francisco recuerdo que uno de mis primeros empleos fue de asistente en la revista TV Español, yo no hablaba Inglés, pero gracias a Dios el trabajo no lo requería, así que me sentía segura. Pero un buen día mi jefe me dijo que fuera al banco a depositar unos cheques. Entonces me dio temor porque no sabía que le iba a decir al cajero, que le respondería si me decía algo y no le entendía. Caminaba al banco muy nerviosa repitiendo en mi cabeza las frases en inglés que le iba a decir. Cuando por fin llegué me di cuenta que toda mi preocupación había sido vano, pues todos los cajeros y el personal del Banco de America en el distrito de la misión de San Francisco hablaban español.

Esa fue una de las primeras ocasiones en que me di cuenta que aún estando en Estados Unidos y especialmente en California el español era un idioma muy usado. Cuando salí de Perú jamás me imaginé esto, así que fue una revelación positiva en los primeros meses de mi llegada. Por cerca de 7 años me mantuve en la zona cómoda de no esforzarme por hablar Inglés, pues por mi trabajo y el ambiente donde me desenvolvía no lo necesitaba.

Cuando llegué a Los Angeles en el 2008, decidí hacer varios cambios en mi vida, y uno de ellos fue aprender a hablar Inglés, ya sabía lo básico del idioma, pero la verdad es que no me atrevía a ir más allá de la zona de comfort. Empecé a tomar clases en el Valley College, leer libros en Inglés y ver televisión y programas en Inglés, así que poco a poco fui adquiriendo vocabulario y soltura en el idioma extranjero. Hoy puedo decir que hablar Inglés ha sido un gran reto que asumí y aún después de todos estos años requiere de muchísima práctica y un aprendizaje constante.

L.A Times Feria del libro 2019.

Cuando nació mi hija Sophia, mi perspectiva cambió completamente. El haber tenido la experiencia de hablar por casi 30 años de mi vida un sólo idioma y el descubrir el VALOR de ser bilingue, me hizo desear que mi hija lo fuera. Hoy enfoco toda mi esfuerzo en que mi hija aprenda español, porque que me di cuenta que desde que empezó a pronunciar sus primeras palabras el idioma que se le daba de forma natural era el Inglés, mientras que el español le cuesta un poco más. Decidí pasar muchas más horas con ella jugando, conversando y leyendo. Toda nuestra conversación es íntegramente en español.

Hay una frase muy famosa de Nelson Mandela que dice “Si hablas a un hombre en un lenguaje que entiende, va a su cabeza. Si le hablas en su idioma, va a su corazón”. Es por eso que como dueños de negocios es importante poder comunicar nuestra publicidad en español si es que estamos dirigiéndonos al mercado hispano. Muchas grandes compañías lo vienen haciendo hace muchos años pues saben del valor de consumidor hispano. La Selig Center for Economic Growth predijo que para este año 2019, los hispanos representaríamos el 10.6% del poder de compra en los estados unidos.

Ser bilingue, es un regalo. Para mi lo más importante es que es la llave que te abre las puertas para  asimilar y entender dos culturas diferentes, nos ayuda a comprender mejor al otro, entender de donde viene cada persona, ser más compasivo de otras realidades, ser más abierto y menos pre-jucioso. Y por que no mencionarlo te da más oportunidades de empleo y experiencias en la vida. Disfruto aprendiendo Inglés pero amo mi español, me siento orgullosa de hablarlo, expresarme y escribirlo. Los hispano-hablantes en en este país tenemos la gran misión de expandir el idioma, para hacernos entender no sólo verbalmente, sino culturalmente. Al acercarse la celebración del día del idioma, los invito a sentirse orgulloso de hablar español, ha cultivarlo y a comprender que en la coyuntura que vivimos hoy en día, nuestro idioma, es un medio que nos ayudará a derribar los muros que nos separan.

 

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